viernes, 25 de noviembre de 2016

Tercera Parte Lengua y su enseñanza II



 Santiago Vega, conocido en el mundo literario como Washington Cucurto, comenzó a escribir a los veintisiete años inspirado en las obras de: Ricardo Zelarayán autor de La piel del caballo, novela en la que los personajes usan un modo de hablar corriente y familiar; Dalia Rosetti caracterizada por escribir sin ningún plan o proyecto de escritura y Juan Icardona por su mirada y forma de describir la ciudad y el conurbano.
En el 2002 junto con otros artistas fundó la editorial "Eloísa Cartonera", un proyecto artístico, social y comunitario sin fines de lucro, donde cartoneros se mezclan con artistas y escritores. 


 A Washington Cucurto se lo caracteriza por ser el creador del “realismo atolondrado”, esto lo define como una mezcla de cosas malas y cosas buenas, una mezcla de habla oral y popular, una ‘cruza’ de lenguajes”. 

 Esto se ve reflejado en sus personajes porque describen a, y hablan por esa ola de migrantes venidos de provincias como Chaco, Jujuy o Salta, junto a los paraguayos, bolivianos, dominicanos y peruanos llegados por tierra, atraídos por la imponente urbe porteña y su dudosa oferta de progreso y modernidad. A su vez en sus obras aparece como regla la desfachatez, la autoreferencia al expresar su gusto por la cumbia, su trabajo como repositor de supermercado, su lugar de nacimiento o su mujer paraguaya, entre otros detalles. Sumado que al estar narradas en primera persona y en la mayoría de las tapas de los libros aparece su foto, el lector tiende confundir a ese personaje cumbiantero desaforado de la noche de Once, Constitución y adyacencias, mujeriego y "peronista de raza", con la vida real del autor.
Con respecto a esto, Santiago Vega afirma que le gusta mezclar la realidad y lo imaginario, las referencias políticas que se hacen en sus relatos, son parodias del discurso de los medios, no su verdadera postura. Y el hecho de nombrar a sus amigos, bares, hoteles o bailantas no lo hace por Marketing, sino porque se divierte mezclando estos dos mundos, aunque sea bastante criticado.
También cree que lo importante de un escritor es comunicar, no si escribe bien o mal. Por esto, siente cómodo con el personaje que construyó, por que hace y dice todo lo que él y muchos no harían. 




En obras como El Hijo o Regreso del bailantero, el monólogo es la estrategia narrativa; ambas historias se cuentan en primera persona con un narrador intradiegetico; en ambos textos se puede captar la nostalgia, preocupación y miedos que atormentan a Cucurto, tambien las referencias a lugares conocidos como el hospital Rivadavia permiten mayor acercamiento e identificacion del lector con el personaje.



 Producciones como las de Santiago Vega, son las de Fabiana Laguna, quien también forma parte de la editorial "Eloísa Cartonera".
En sus escritos aborda temas relacionados con su propia experiencia pero de una forma más exagerada, hace referencias a barrios del conurbano y las tramas de sus libros se asocian con el lesbianismo, el amor loco y la aventura.

Esconde su identidad en un personaje: Dalia Rosseti. Según afirma la autora mediante este personaje puede hacer pelota las historias personales y exprimirles el lado gracioso, peripecias de la vida que si las contara Fabiana, serian vulgares.




http://ferlaguna.blogspot.com.ar/




2 comentarios:

  1. Muy bueno :) Yo tambièn analice a Dalia, me pareciò super interesante su trabajo.

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  2. Flor
    No sé cuál es la fuente de la que obtuviste esta información. Hay que citar
    El enlace es el de un fotolog de la autora mencionada al final.

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